Instantáneo

En enero de 2013 decidí hacer un cambio radical. Dejé trabajo, familia, amigos, aficiones y demás para irme a Suiza en busca de nuevas experiencias. La decisión fue complicada, pero si algo realmente me animó a decidirme fue el reto de escribir un libro.


En 2011, en un trayecto rutinario de mi casa al trabajo tuve una idea. A las pocas horas ya le había dado forma, y en los dos años siguientes no deje de irla retocando en mi cabeza. Cuando llegué a Suiza con el idioma y el trabajo como cuentas pendientes, solo había una cosa que me animaba a seguir allí y era darle forma a mi primera novela, Instantáneo.

 

Unos meses después, en mayo concretamente, había tenido la suerte de encontrar un trabajo regular a pesar de mi francés, que se ha ido puliendo poco a poco, y sobretodo había logrado cumplir uno de mis sueños. El libro estaba ya listo para editar y publicar.

 

Instantáneo es un libro hecho desde mi pasión por el cine y la escritura de historias y guiones variopintos. Puede sonar un poco extraño, pero quizás no puedo imaginar una historia sin verla a través de mi imaginación, y es por eso que finalmente ha terminado siendo una obra muy visual, muy cinematográfica.

Cuando empecé a relatar, solo tuve en cuenta dos cosas. La primera era que debía divertirme. Es la primera vez que escribo algo tan grande, soy inexperto completamente en todo esto con lo que sin diversión no valía la pena. Creo que lo más importante para hacer algo así es disfrutar haciéndolo.

 

La segunda era conseguir hacer algo con mucho ritmo, es decir, conseguir que los movimientos de la trama fueran mucho más importantes que la descripción sin sentido.

 

Así nacen las dos historias que se van intercalando en esta novela. La primera desde la intención de generar intriga, acción y aventura teniendo como referencia la primera temporada de la serie de "Prison Break", veintidós capítulos que logran enganchar al espectador de forma ineludible.

 

Y la segunda, buscando el humor blanco, el negro, y los juegos amorosos y no amorosos propios de los jóvenes protagonistas. En este caso animado después de la lectura de "Todas las chicas besan con los ojos cerrados" de Enric Pardo, que es capaz de ofrecernos un libro altamente disfrutable con una historia del estilo chico conoce a chica modernizado.

 

El global de todo no está basado en nada en concreto, simplemente ha sido una historia que he visto pasar ante mis ojos cuando estaban cerrados.