INFINITO

"Instantáneo" fue un libro que empezó con cuatro pensamientos y, a media escritura, nos abrió un abanico de posibilidades que no podíamos rechazar. La historia se hizo grande y gracias a eso fue naciendo "Infinito" como una novela que abarcaría toda una aventura que se alarga hasta veinte años en el tiempo. 

Aquel accidente de tren misterioso. Ese hombre que se despierta sin saber quién es. El bueno de Martín Tena y su colgante en forma de prisma. Todo tiene un porqué, todo tiene un comienzo y todo está contenido en esta novela de tamaño considerable.

La historia real que acompaña a la narración es la de un joven escritor que ya está seguro de lo que ama y que tiene un reto por delante: hacer que "Infinito" sacie a aquellos que se quedaron con tantas incógnitas tras la lectura de "Instantáneo". La complejidad de los entresijos de tantos personajes y lugares hace que lo que empieza como un puzzle en forma de laberinto sin salida se termine convirtiendo en un máster de literatura que ha conseguido extasiar y desesperar a partes iguales. La satisfacción de saberse con el trabajo bien hecho, superando de lejos nuestras propias espectativas iniciales ha hecho que "Infinito" nos sepa a inolvidable. Para nosotros, el paso de niño a adulto en este infatigable mundo de la novela.