Grupo 7 ****
Un brindis, porque de vez en cuando, el cine español nos trae unas obras de tanto nivel, que asombran al personal. Mejor que "No habrá paz para los Malvados".

Sorprendido, esa es la palabra para definir lo que siento, despues de visionar "Grupo 7". Y no solo por la sensación que me llevo, de forma global a lo que ha ocurrido en esa sala, sino un poco
por todo.
Iba a ciegas con esta película, sí, había visto alguna opinión pero poco más, y realmente, cuando vas a ver una de Mario Casas te la juegas, y no lo digo porque sea mal actor, que no lo es, sino
porque el chaval está de moda y lo coge todo, y claro, según como, te puedes chocar con "Carne de Neón" o "Mentiras y (de las) gordas".
En esta ocasión todo sabe a distinto. Bajo el telón de Sevilla, que tiene un color especial, y la expo del '92, nos muestran el lado más corrupto de la ciudad, algo que nadie hubiera imaginado, o
visualizado, y menos, viendo como nos lo muestran en esta cinta, que el realismo acongoja, por la cercanía que nos muestran.
El Grupo 7, es una brigada de 4 policías, con personajes "clavaos", interpretados de forma estelar, que se dedican a controlar la droga en el centro de la ciudad. En un momento dado, deciden meterse
en el terreno pantanoso de la corrupción para acabar con toda la droga de Sevilla, y alrededores.
Y con todo esto, nos van contando de forma "semidocumentalesca" pero con el toque de cine superior, una succesión de hechos puntuales, que suceden en esos cuatro años, que nos hacen entender a la
perfección, la evolución de la droga que se mueve entorno a barrios marginales.
El montaje es excelente, no menos que una dirección y guión, perfilados al dedillo para mantenernos siempre atentos, y siempre tensos. Porque yo me lo planteo, y es realmente difícil, coger un tema
tan gordo como este, y explicarlo mejor, y ya no solo explicarlo mejor, si no con elegancia y calidad.
Y vamos de la mano con los actores, en una dirección de casting a la que hay que felicitar, porque hay algunos que sigo sin creerme que sean personas que interpretan papeles, y no sean de verdad lo
que he visto. Alejandro de la Torre, sabemos que es un actorazo, y si ves "Gordos" y hoy ves "Grupo 7", te das verdadera cuenta de ello, pero el que tiene el reto es Mario Casas, que se muestra ante
un público que por el tipo de película que es, repudia, y acaba demostrando que debería dedicarse a hacer "solo" cine, porque podría llegar muy lejos.
Con todo esto, resumir, para decir que todas estas partes, hacen que el espectador lo pase muy bien/mal en muchos momentos y sufra como si fuera el quinto, de este magnífico grupo. Como adelanto en
la entradilla, bastante mejor que "No hay paz para Malvados" que esta bien hecha, y tiene dos escenas magnificas, pero no logra mantener al espectador tan a ralla, como esta de Alberto
Rodríguez.
La dejamos con un 8.2