Fuga de Cerebros 2 *

Animado a ver una película de humor española, pese a las pocas espectativas que tenía, me dispuse a ir a ver Fuga de Cerebros 2.

En esta ocasión, el protagonista es Adrián Lastra, que se supone que es el hermano de Mario Casas en la ficción, y compartiendo pandilla de amigos, se animan a ir a Harvard en busca de una chica que le gusta. Una vez llegan ahí y la consigue rápidamente, se da cuenta de que el verdadero amor de su vida, era la chica rubia que lo tenía enamorado de pequeño, y, casualmente, comparte habitación norteamericana con el objetivo principal.A partir de esta historia, con la ayuda de sus amigos intentará conquistar a su amor verdadero.

 

Repite el mismo reparto que la primera en cuanto a amigos, con el ciego, el paralítico, el chulito y el gitano. No me demoro más con la trama porque es una gran basura de película en todos los aspectos, yo pensaba que sería malilla, pero es mala con ganas, no merecería ni salir en dvd.

 

Todo es repetitivo, no nos ofrecen escenas graciosas más que la primera aparición del "Langui" con los colacaos, y nada de nada más. Además de no tener ni hilo argumental decente, nos ofrecen un primer plano del pene del protagonista quedando en evidencia, de lo más patético visto en años, que si ya de por sí sobra de manera explícita, si a un padre le da por ir al cine con su hijo se le queda cara de idiota. Por si no es suficiente un primer plano, nos regalan otro al final de la secuencia para terminar de sonrojar al personal. Además se nota que es de silicona, dado el color liláceo sospechosamente falso.

 

Las historias de amor son las típicas (el que va en silla de ruedas se acaba enamorando de la que va en silla de ruedas, de tono sentimentalmente inherte. Y el tipo duro termina siendo gay, de manera lamentable y metido ya no con pinzas, si no con caña de pescar). No hace falta hablar del resto de aspectos valorables, ya que, el director debería ir a la cárcel sin más, o por lo menos, que le den la oportunidad a otros de demostrar algo más de talento y sentido de la coherencia cinematográfica.

 

Con todo esto me límito a añadir que:

 

Lo mejor: El Langui y sale un total de 30 segundos en soporífera hora y media larga de cinta.

 

Lo peor: Todo es malo, y lo comentado anteriormente realmente patético. El beso final esperado en cualquier tipo de película de este tipo resulta descojonante, con un pico-morreo girando el cuello al más puro estilo niños de 11 años jugando a la botella en el patio del colegio.

 

 

La nota un 0, porque esque además de todo, con las dos potentorras protagonistas femenínas no nos enseñan ni gacha. Lo peor que he visto desde que tengo consciéncia filmográfica.