¡Olvídate de mí! ***

Jim Carrey y Kate Winslet protagonizan esta surrealista historia de amor, con toques de comedia (no del tipo JimCarreyano) y una fuerte dosis de ir encajando piezas a medida que avanza.

¡Olvídate de mi! nace en 2004 de la mano de Michel Gondry, y con ideas innovadoras en lo que historia romántica se refiere, tiene toques de comedia, pero sobretodo es un drama.

 

La acción nace en casa de Joel, se levanta una mañana, deprimido, y se va a la playa a reflexionar, le gusta esa playa aunque realmente ya no recuerda porque. A Clementine, le pasa lo mismo, y ese mismo día les une el destino, y empiezan a conocerse. Lo que no saben es si se están conociendo por primera vez, o ya les había ocurrido antes.

 

La película merece un rato para entender lo que está pasando. Al principio es todo algo confuso, pero más adelante entenderemos el porqué de todo, y te das cuenta de lo bonito que puede llegar a ser el amor, y lo que el tiempo llega a poder desgastarlo.

 

Lo que sobresale es el guión, una historia complicada de ejecutar con coherencia y sentido, pero que lo consigue de una forma brillante. Realmente sorpresiva es la evolución de la mente de Joel, como se desarrollan sus recuerdos y la metáfora que en ellos existe.

 

El final es bueno, quizás es lo menos "mejor" de la trama, porque sobran algunas cosas, a efectos de comprensión por sobrecomprendidos, porque quizás se podía dejar al aire y ser más sutil, porque quizás no hacía falta sacarse de la manga una historia semiparalela para entenderlo todo. Es el único fallo de guión que le veo.

 

El movimiento de cámara y efectos son también destacables, en muchos momentos algo cómicos, pero la verdad es que generan una sensación de pequeña producción, de intimismo realmente elogiable.

 

Recomiendo esta película para un momento en el que podamos verla con atención, porque quizás al principio se hace un poco pesada porque no llegamos a comprender todo, pero más adelante nos sorprenderá.

 

Tope Gama le pone un 7.9

 

Lo mejor: Las actuaciones de los principales, el guión y la moraleja/sensación que se extrae al verla.

 

Lo peor: añadir una relación externa, para que finalmente se sepa la verdad. No era necesario, aunque tampoco se puede hablar de decepción, si no de falta de sutileza.